lunes, 11 de mayo de 2009

Prudencia, fortaleza, eficacia, audacia en cuanto a propuestas innovadoras


Si se analiza con cierta atención el surgimiento de la innovación en largos períodos de tiempo, podrá observarse que en épocas pasadas existía un profundo quiebre en la población en relación a las oportunidades para poder realizar contribuciones innovadoras respecto de aspectos científico-culturales-sociales-productivos, en la medida de que buena parte de la población entonces era incluso analfabeta, o con niveles educativos y culturales absolutamente mínimos, y que por tanto esa parte de la población estaba en esas épocas muy limitada en cuanto a los eventuales aportes intelectuales y prácticos que podía realizar…

Con enorme satisfacción podemos decir que hoy día las cosas han cambiado en forma sustantiva… Con satisfacción podemos decir que hoy día el acceso al conocimiento científico y cultural se ha democratizado…

Hasta hace unas pocas décadas atrás, la existencia de una buena biblioteca en la casa paterna era un factor diferencial respecto de la posible obtención de un buen nivel educativo-cultural… Hoy día este detalle es cada vez menos importante, debido a las bibliotecas públicas, debido al uso mucho más generalizado de Internet, debido a más generosos planes de becas de estudio, etcétera… Hoy día indudablemente el nivel cultural medio ha crecido en forma muy significativa, al menos en la región de occidente (Europa y América) así como en ciertos países de Asia y de Oceanía, y ello por cierto es un factor muy positivo y estimulante…

Claro, hay cierto tipo de investigaciones científico-técnicas que hoy día requieren costosos equipamientos y laboratorios, y que por tanto solamente pueden ser encaradas con gran apoyo corporativo y con arduo trabajo en equipo, pero en materia cultural, pero en materia sociológica, perfectamente pueden hacerse aportes sustantivos e innovadores con una reducida y por suerte frecuente infraestructura, y por lo tanto desde un nivel individual y no institucional hoy día son factibles proyectos personales de investigación y de desarrollo que cincuenta años atrás solamente podían ser encarados a nivel institucional y con un presupuesto razonable y bien establecido…

Para los lectores frecuentes de nuestros propios aportes intelectuales y sociales, para los lectores frecuentes de los culturemas que con constancia y perseverancia elaboramos y recopilamos a lo largo de los últimos tres lustros, no será secreto que esta introducción fundamentalmente apunta a nuestra principal inquietud personal: nuestro entramado social…

Y no es para menos, pues las informaciones de los noticieros cada día nos asombran con anuncios de significativos descubrimientos, y con detalles sobre desarrollos científicos notables, a la par que lacónicamente señalan desfalcos y maniobras fraudulentas de gran sofisticación, guerras e injusticias de todo tipo, asesinatos horribles por la violencia desplegada, e incluso hasta los llamados crímenes contra la humanidad que engloban acciones espantosas y repulsivas desarrolladas en forma corporativa y al amparo de las propias estructuras estatales…

Con toda evidencia nuestra sociedad no es viable en el mediano y largo plazo tal como actualmente la concebimos, pues los desvíos que hoy día se presentan son demasiado importantes y de grandes perjuicios, y se dan de bruces contra el ordenamiento institucional-social-financiero-productivo que se dice querer imponer o alcanzar… Es necesario restablecer cierta armonía entre el interés social y colectivo, frente a los numerosos y mezquinos intereses individuales que con excesiva frecuencia dejan completamente de lado los aspectos ético-morales, para únicamente valorizar el lucro obtenido en base a cualquier subterfugio y con graves perjuicios a terceros y/o al medio ambiente…

Sin duda necesitamos establecer una nueva y más justa comunidad de naciones, y esta aspiración incluso puede ser apoyada desde lo individual, y esta aspiración incluso podría ser alcanzada de mediar una inteligente aplicación de nuevos y adecuados instrumentos de ordenamiento social… Prudencia, fortaleza, eficacia, inteligencia, análisis cuidadosos, audacia en cuanto a propuestas innovadoras personales, constancia y decisión en el apoyo a ideas y a proyectos convincentes… Esto es lo que personalmente pido a mis lectores… Esto es lo que en buena medida trato de auto-imponerme… Estos han sido los ejes vectores del accionar de Agustí Chalaux de Subirà, a quien desde estas humildes líneas agradecemos de todo corazón…

Por una sociedad más racional, con menos injusticias, con menos corrupción


Cuando el poder del amor y de la solidaridad supere al amor por el poder y por la riqueza, recién entonces el mundo conocerá la paz, recién entonces podremos finalmente construir una sociedad más racional, con menos anarquía, con menos injusticias, con menos miseria, con menores niveles de corrupción, con menores absurdos desajustes…

Pero no nos engañemos a nosotros mismos… La población humana es muy numerosa y muy diversa, y por tanto no todo podrá lograrse en base a altruismo y a nobles sentimientos y a educación en valores… Sin duda deberemos construir una estructura social mucho más segura, donde se faciliten los caminos apropiados, donde se faciliten los emprendimientos correctos y positivos, donde se impidan o mucho se dificulten los desvíos indeseados de consecuencias negativas, nefastas, predatorias… Sin duda e inteligentemente deberemos abandonar los instrumentos socio-económicos opacos, así como la economía de papel, y las inversiones tóxicas, y los valores-basura, y las contabilidades adornadas con cosmética, y todo eso de lo que recientemente mucho se habla a raíz de la primera gran crisis económico-financiera global del siglo XXI…

En muchos casos la clase propietaria de mayor riqueza es la que se apodera del poder y la que lo ejerce con discrecionalidad y con verticalidad… Y obviamente la corrupción y los sobornos aparecen casi inevitablemente cuando la clase dirigente y gobernante no coincide con la clase con mayor poder económico, pues los valores materiales y las ambiciones desgraciadamente por lo general priman sobre los valores ético-morales… La clase dirigente se suele endulzar con las mieles del poder y de la adulación y de las decisiones discrecionales fáciles, y así se establece una convivencia bien arraigada entre el poder administrativo-institucional y el poder político con el poder económico dominante… Sin duda hoy día la corrupción está generalizada y es social, sin duda hoy día y en mayor o menor grado, la corrupción está instalada en todos los niveles y en todos los estamentos sociales…

El problema principal obviamente es de responsabilidad política… Los partidos políticos deben tener muy buenas raíces en la sociedad civil, pues caso contrario y tarde o temprano se dejan seducir por la plutarquía y por el poder económico…

Sin duda hay que admitir que las mentiras y que los intereses creados son muchísimo más poderosos que las verdades y que las sanas ideas innovadoras…

¿Y frente a todo este panorama, cuál podría ser la mega-idea salvadora?…

Desde nuestro modesto punto de vista nos permitimos sugerir la moneda telemática… Este instrumento sin duda implementa una idea simple, acorde con la tecnología digital hoy día ya puesta a punto… Hagamos el esfuerzo de evaluar esta posibilidad… Tengamos en cuenta esta herramienta de posible y correcto ordenamiento social… Con toda evidencia el dinero telemático puede llegar a cambiar nuestras vidas…